lunes, 11 de abril de 2011

Febrero.

Me he pasado toda la vida engañada, respirando sangre por los cuatro costados.
Y ahora que ya he crecido, he descubierto que todo era mentira, que era una trampa, que yo no era lo peor porque había otras y yo de las mejores.
¡Y cuánto duele! ¡Y cuánto daño hace! Y aún sigo oyendo palabras menores en esta casa.
Pero ¿ahora qué más da? Si antes te han engañado... ¿por qué ahora no?

domingo, 10 de abril de 2011

06 Enero 2011

Era como si fuera irrelevante. Lo había esperado tantas veces... y sin embargo, seguía ahí, delante de mí, viendo como pasaban las horas y nadie tomaba una decisión.
Parecía la opción fácil del destino, pero implicaba mucho más que eso, mucho más que una apariencia disfrazada de fotos de papel.
Tomé aire, lo expulsé. Respiré profundamente hasta llegar al punto en el que pensé que podía morir asfixiada. ¡Qué decisiones más difíciles había que tomar a veces! Y eso implicaba convertirse en adulto.
Una persona adulta no lo es por sus sentimientos ni por sus ideas, sino por la edad. Eso está mal valorizado, ya que existen personas que aún conservan su capacidad pensativa como si de Peter Pan se tratara y, otras sin embargo, a su corta edad ya eran toda una promesa.
Una promesa. La decisión que implicaba que yo la determinase.

sábado, 9 de abril de 2011

Despacio se olvidará.

Rápido zarpas, rápido surcas los mares.

Navega viento en popa, el mar arrastra contigo los residuos.
A lo lejos te veo en el horizonte, ya no puedes volver, nunca más te veré.
Resultas del resurgir de los mares que te avanzan guiado por las olas.
Nada, nada lejos y nunca lo volverás a encontrar. Ese bote que pequeño zarpó y de tu retina un barco se alejó.
Olvidarás tal vez lo que llevaba consigo, recordarás lo superfluo, aquello bueno que desearías que siguiera contigo.
Nada, nada queda en tu pañuelo blanco que le despide, que le grita adiós. Tal vez pidiéndole volver, regresar o repetir aquello que ya partió.
Pero ya son recuerdos, memorias inexistentes.

miércoles, 6 de abril de 2011

PresenteFuturo


*Estamos atravesando un momento en el que todo va muy rápido, nada se ralentiza y eso implica tomar decisiones arriesgadas y a veces sin pensar con la cabeza. Lo que conlleva a que, incluso, podamos llegar al limite de las situaciones. ¿Y si nos equivocamos pensando en un futuro? Lo sé, hacemos mal, pero el momento que vivimos exactamente ahora implica (casi obliga a) que pensemos en ello constantemente, es un cúmulo de reflexiones, de pensamientos que no dejan de atormentarme.

Cuatro.

Hace sol. La calle está tranquila.
Doblas la esquina. Me besas.
Hace ya tiempo que no te veo, los sentimientos afloran y reímos.
Una sonrisa alegra mi cara.
Me miras, sorprendido, anonadado y aún eres más feliz cuando de mi boca sale una sonora carcajada.
Te sientas en un banco y me invitas a que yo también lo haga.
Blanco, calado y de madera. Luce esplendoroso.
Sobre tu piel dibujo con caricias atisbo de felicidad que me envuelven en ti.
Un rayo de sol se refleja en tu cara.
Qué guapo estás, tenía ganas de verte.
'¿Por qué sonríes?', me preguntas. Sigo sonriendo, esta vez un poco más.
Te miro, me veo en tus ojos, sinceros, que apaciguan y me aman.
'Soy feliz', acierto a contestar.
Sonríes y miras hacia el horizonte, pensando tal vez. Dónde estarán aquellos lejanos miedos... pues nos queremos y ya no importa más.

FELICIDADES, aceituna.


Estoy segura de que lo que hubieras querido es que estuviera allí, contigo. Y a pesar de la distancia, en parte, me siento contigo. No importa cuántos kilómetros sean si nuestra amistad es fuerte. Y la nuestra lo es.
Porque tú eres una de esas personas que, aun con distancia de por medio, se cuentan con los dedos de las manos.
Porque me has enseñado miles de cosas, me has aconsejado, has estado ahí para reirte, para los momentos malos, por las noches, por las mañanas, llamadas de teléfono, wake, sol, playa, tormenta, 'aquella estrella de allá', Gladys y Justine, fuegos artificiales, Pitingo, chinegro, cine, bancos, coincidencias, veranos, inviernos y todo lo que nos queda por vivir.
Son tantas cosas las que he pasado contigo que no cabe enumerarlas.
Las despedidas no son eternas y pronto estaremos juntas para comprobarlo.
Siempre tendrás tu huequito aquí, muy cerca de mí.
Gracias por lo que hemos vivido.
FELICES 18, Oli.

03:46FELICES 18, OLI

FELICES 18, OLI

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Te quiero muchisimo.


http://www.youtube.com/watch?v=nDQakqqk10A&feature=player_embedded

lunes, 4 de abril de 2011

No hay nada más después de ti. +1

La perfección no es tener todo lo soñado.
La perfección consiste en esos pequeños momentos, mágicos, eternos, que deseas que duren eternamente.

Eres lo que más quiero en este mundo. Eso eres.