domingo, 15 de mayo de 2011
Vive.
sábado, 14 de mayo de 2011
Quiéreme SIEMPRE

Hace 120 días me empecé a percatar de que serías alguien importante para mí. Lo siento, me subestimé, no pensé que llegarías a ser parte de mí.
Dear John.

Ante todo, decirte que estoy enamorado de ti. No he emprendido este viaje sin ti, no, te llevo aquí, en un rincón de mi maleta; entre las mantas en las que bordaste mi nombre y en una foto tuya. Sabes que esto no ha sido voluntario, más bien necesario. No me quedaba otra. No ha pasado ni un solo instante desde que me llegó el comunicado que no haya pensado cómo traerte aquí. Pero desechaba una y otra vez la idea, esto no te gustaría; créeme. No te gustaría ver las sonrisas cansadas de los niños que pujan por renacer en sus rostros con vanos esfuerzos, no te gustaría ver que las películas de guerra no son tan ficticias como la gente cree. Aún así, tómate esto como unas ''vacaciones'', estoy fuera de casa y tengo todo tipo de servicios a mi disposición, cariño. Si te das cuenta dije que sólo conservaba una foto tuya cuando te dije que traía más de veinte, pues es cierto, sólo tengo una; ¿que qué pasó con el resto? Están rotas. No quería ni siquiera ver cómo tus ojos en papel contemplan esto. Sólo he dejado una en la que estás de espaldas. Sí, sería demasiado cruel dejarte ver esto. El papel se está humedeciendo, no ceso de llorar mientras que te escribo esto; se me olvida tu cara. Se me olvida besar tus labios, se me olvida el número de tu casa, se me olvida el sabor de tu tarta de chocolate, se me olvida qué canción cantabas para dormirme, se me olvida incluso tu cándida voz. Esto ha sido la pelea más dura, luchar contra el olvido, pero lo siento, ha abierto una herida mi memoria. Aquí el tiempo se pasa rápido, vertiginoso; casi dura tan poco como las armas cargadas. Me conoces bien, no soy capaz de dispararles. Espero a mi suerte cuando ellos aprientan el gatillo, entonces, esquivo. En esos momentos, en el roce de la bala con el aire vislumbro en una nebulosa de recuerdos todos nuestros momentos. Ahí es dónde de verdad veo con claridad tus rasgos, y aún estando al borde de la muerte, es el momento que más me gusta, porque me siento a tu lado. Creo que tú desde ahí eres la que me da el impulso definitivo para seguir con vida, creo que tú eres más valiosa que un amuleto de cuatro hojas. Pero has de saber, que algún día volveré. Nada dura para siempre, una guerra menos. Te lo juro, volveré a por ti, sólo has de esperarme. Cada día siéntelo como que pudiese aparecer en cualquier momento, porque será una visita inesperada. No sé de qué forma estaré a tu lado, si como tu ángel de la guarda o como tu esposo de cuerpo presente. No sé si podré volar y llevarte en brazos a Buenos Aires, el viaje que siempre te prometí pero que una vez más te he fallado; tal vez sea tarde para planearlo. No quiero que llores por mí, es lo último que espero. Aquí, allí y allá; seré siempre tuyo.
Te quiero.
miércoles, 11 de mayo de 2011
''Esas cosas no pasan en España''.
''Esas cosas no pasan en España''.
Es una de las frases más comunes cuando la televisión nos transmite la triste noticia de un accidente provocado por causas que la naturaleza desconoce.
Nos sucede a menudo: la realidad parece estar bien lejos de todo aquello que nosotros vemos con frecuencia en las noticias.
Las noticias, sin embargo, siempre suelen ser tristes, diáfanas. Parece que todo eso que nuestra retina visualiza no llegará nunca a alcanzar tales consecuencias como la vivencia de una gran catástrofe.
Lo pudimos comprobar en el último terremoto en Japón. Miles de víctimas, miles de casas derruidas, miles de vecinos sin una casa donde poder pasar una noche. Miles, miles y miles.
''Pobrecillos'', nos lamentamos. Y como en un acto de voluntad, enviamos a esa región dinero, ropa, comida... en definitiva, donativos que permitan el volver a desarrollar todas las infraestructuras y vidas de esas personas que han quedado sepultadas bajo los escombros.
Y seguimos pensando que esas cosas a nosotros no nos pueden pasar. Vivimos en un país seguro, donde no hay riesgo de catástrofes naturales, es de pequeña dimensión en comparación con Japón, somos muchos millones de personas meno los que vivimos en España.
Pero si algo me ha enseñado la vida, es que no podemos conformarnos, ver desde una pequeña ventana la realidad incandescente que se asoma, pero que parece no rozarnos.
Y sin embargo, ha pasado. Las catástrofes naturales pasan, sin saber cómo ni cuándo, ni tan siquiera los motivos. Es ''natural''.
Ayer, 11 de mayo de 2011, a las 20:30 horas la población murciana del pueblo de Lorca (el tercer municipio más grande de esa comunidad, por detrás de Murcia y Cartagena) sufrió dos seísmos de 4'6 y 5'1 grados respectivamente.
Los vecinos, aún atónitos ante la catástrofe que se avecinaba, salieron a la calle con lo puesto y sin nada más, sin prever que serían varios los días en los que no regresarían a casa.
Tras numerosas réplicas, aunque menos fuertes, los vecinos aún asustados, se agolparon y amontonaron en los parques y plazas donde se podía permanecer a salvo.
Otros, sin embargo, que no pudieron llegar a tiempo, los segundos y la naturaleza fueron mucho más rápido y les dejaron catapultados bajo miles de ladrillos y escombros pertenecientes a numerosos edificios.
El balance es de nueve víctimas mortales, tres en estado crítico y más de trescientas heridas. Un dato devastador.
Y ahora es cuando los españoles, mucho más ingenuos que hace 24 horas, han percibido ligeramente que esos desastres naturales que sólo aparecen en los informativos, también pueden suceder en nuestro país.
Serán numerosas las ayudas que recibirán los lorquinos de parte de toda España y otros países. A pesar de todo esto, la ciudad está sepultada, nadie quiere volver a sus casas ya que son víctimas del miedo y la tragedia que ha llevado a un pueblo a salir de sus casas y abandonar su rutina de vida.
Las perspectivas han cambiado, nada volverá a ser lo mismo.
Hará falta la infinidad de medios tanto psicológicos como técnicos. Ayuda y apoyo que recibirán los vecinos por arte de organizaciones como la Cruz Roja, la UME y el ejército de Tierra, Mar y Aire.
Tardaremos años en volver a reconstruir un pueblo del que, a pesar de constituir una pequeñísima parte de España, ahora formamos todos.
Porque todos somos españoles y, ante todo, humanos.
Soledad.
Ellos tienen razón esa felicidad
al menos con mayúscula no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve presoledad.
Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad.
Ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable
minuto uno se siente solo en el mundo.
Sin asideros, sin pretextos
sin abrazos, sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.
Los datos objetivos son como sigue.
Hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos una
frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos claro
que la soledad no viene sola.
Si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades se vera un
largo y compacto imposible un sencillo
respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente.
Después de la alegría
Después de la plenitud
Después del amor
Viene la soledad.
Conforme pero
que vendrá después
de la soledad.
A veces no me siento tan solo
si imagino mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad y de
la tuya otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después de la soledad.
-Mario Benedetti
lunes, 9 de mayo de 2011
27 de Junio de 2008
-Ah si? Y qué te dice?
-Que enhorabuena...
-No es el unico que no te lo demuestra, y me da que ya te lo ha dicho mas de una vez...
-Ya, pero no se da cuenta de que es unico, no por lo que él cree,sino por lo que yo pienso.
-Por qué es unico?
-Porquee me hace ser feliz hablando con el, con solo una palabra que me diga, por muy triste que yo esté, dejo de estarlo,
porque cada vez que le veo...me siento con ganas de decirle todo, pero solo con verle me sale una sonrisa..
-Debe de ser afortunado el chaval ese
-No creo, no me lo demuestra
-Tendrá temperamento frio.
-No se , porque cuando estoy con él noto como si ese hielo se derritiera...
[...]
-Tiene suerte de que le quieran de esa manera :)
-Ya te lo he dicho.
